EL ESTUDIANTE DE SALAMANCA

Segundo don Juan Tenorio,
alma fiera e insolente,
irreligioso y valiente,
altanero y reñidor:

siempre el insulto en los ojos,
en los labios la ironía,
nada teme y todo fia
de su espalda y su valor.

Corazón gastado, mofa
de la mujer que corteja,
y hoy despreciándola deja
la que ayer se le rindió.

José de Espronceda